
En las comunidades modernas, el estudio de la Historia desempeña un rol
crucial. Esta disciplina, más allá de ser considerada el mentor de la existencia
según Herodoto, se emplea frecuentemente como fundamento para explicar el
estado actual de las cosas.
Este módulo busca explorar la funcionalidad o el empleo de la Historia;
para el desarrollo integral (cognitivo, social y emocional) de los alumnos. La
incorporación de la Historia y la Geografía en la educación se justifica por
numerosas y diversas motivaciones. Aparte de contribuir a la edificación de
cualquier marco conceptual dentro de las Ciencias Sociales, ofrece, desde esta
perspectiva, un interés singular y autónomo como materia educativa con una
amplia capacidad formativa.
Considerar geográficamente implica la aplicación de saberes,
competencias y actitudes para interpretar y esclarecer las interacciones y
enlaces que definen el espacio geográfico. En la educación primaria, el
razonamiento geográfico avanza en tres fases. Inicialmente, conlleva discernir y
comprender las propiedades del espacio, tanto desde el ángulo personal
(asociado con la orientación en el espacio) como en la localización y manejo de
mapas y representaciones de manera general. Posteriormente, razonar de
manera geográfica conlleva reconocer el territorio como escenario de variadas
actividades humanas (como el empleo, la vivienda, la nutrición, etc.) y
perfeccionar la habilidad de observar e identificar las innumerables conexiones
que se forman entre el individuo y su entorno, y su efecto en la identidad y la
cultura. Finalmente, demanda el escrutinio del paisaje y del espacio geográfico
desde una óptica integrada con las demás disciplinas que integran la asignatura.
Esta expansión de escalas conlleva un incremento en la complejidad de los
conceptos necesarios para examinar tanto el entorno inmediato como la función
del territo
- Teacher: Lic. Elizabeth Moreno